Cuando lo descubrí, comencé a descubrirme a mi misma. Fue como una luz que iluminó todo mi interior.
La curiosidad me hizo buscar, leer, tratar de entender los términos usados en este mundo. Y sobre todo, querer aprender más sobre este tema.
¿Cómo podría pensar en ser sumisa, si mi carácter no se presta para algo así, además, no es algo permitido en mi círculo familiar, las mujeres son fuertes y no se pueden rendir ante nada, y mucho menos ante un hombre... ¡¡¡¡Y ni pensar en llamarlo AMO!!!!
¿Estaba faltando a mis principios con esta necesidad que burbujeaba en mi interior? ¿Le estaría fallando a todas las mujeres del linaje familiar?
No entendía cómo era posible que estuviera sintiendo todas estas dudas, contradicciones, deseos, de dónde surgían las fantasías, las imágenes. ¿Acaso era una especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde?
Foto tomada del blog de Alma Sumisa (http://almasumisa.tumblr.com/page/2)
Hasta qué descubrí este mundo. Cómo quizá le pasó a muchas personas, después de leer "50 Sombras de Grey" hubo algo que me llamó la atención, después leí "La Historias de O" y fue entonces cuando comencé la investigación.
Buscando en internet sobre el tema, llegué a varios blogs, uno en particular me llamó la atención: el blog de "El Faro", y después de leer algunos de sus escritos, me di cuenta de que era una de las formas más claras, más pedagógicas que había encontrado. No pude parar de leer, fue tan iluminador (como su nombre lo indica) que quería saber más y más. Ahí encontré muchas otras ligas, otros blogs y mucha información.
Entendí que el carácter de una persona no determina la sumisión. Que hay mucha mala información o desinformación a cerca del BDSM. Que hay reglas en este mundo y que es básico tener el deseo de someterse a alguien, que NO ES UNA ENFERMEDAD. Es un juego en donde el premio mayor es el placer.
Y ahora, con la guía de mi Tutor (¡Gracias!) y el adiestramiento de mi Señor, estoy tomando en rumbo de mi vida, sintiéndome más libre en cuanto más me someto a él. Viviendo plenamente una parte de mi vida que siempre tuvo tropiezos. Incluso llegué a pensar que tal vez el tema "pareja" no sería para mi, y hoy estoy disfrutando completamente el estar al lado de mi Señor. Que se preocupa por mi, me disciplina, me cuida, me ama, tanto como yo a él.
Además, mi Tutor también es muy importante es este nuevo camino, pues con sus enseñanzas me está ayudando a desarrollarme como una mejor sumisa.
Sé que aún me falta mucho camino por recorrer, pero cada paso que doy lo hago con una gran sonrisa y llena de felicidad. Y sé que no estoy sola, mi Señor está conmigo. Y los dos estamos creciendo, paso a paso en este tema de D/s. Es un sendero lleno de sorpresas, y una de ellas es sentirme como lo hago ahora, después de rendirme ante él. ¡Me siento en plena libertad de ser quien soy!
Me di cuenta de que no estaba traicionando a las mujeres de mi familia, me estaba traicionando a mi misma. Y encontrarme con el BDSM ha sido una de las mayores delicias de mi vida.
