Caminamos y me cubriste con tu brazo. Eso me hizo sonreír. Es una sensación agradable el sentirme a tu lado, con tu sonrisa y todas tus ideas. Siempre tienes algo que decir y compartir. Al cruzar la calle, me tomaste de la mano, sólo pude sentir cómo la sonrisa se dibujaba en mi rostro, incluso todo mi cuerpo sonrío a la par.
Verte hacer lo que sabes, poder estar ahí, presenciar ese momento en que hiciste algo por esa chica, me pareció muy lindo de tu parte que compartieras tu conocimiento, desinteresadamente.
Estar sentada esperando a que terminaras de ayudar, verte tan seguro, tan comprometido en cada movimiento, no pude evitar enamorarme un poco más de ti... aunque sólo guardé silencio, te observé y desee poder besarte.
A mi lado tenía tus cosas, las miré y volví a sonreír, mi mente se fue volando a tantos lugares, imaginé tantas situaciones que podrían ser. Las tomé y acomodé todo, como quisiera que todo se acomodara, así conmigo.
Te sentaste a mi lado al terminar, yo sólo deseaba poner mis labios sobre los tuyos, hablaste, no sé qué fue lo que dijiste, me había perdido en tus ojos. Una diminuta cuchara que me invitaba a probar el sabor congelado que pusiste frente a mí. Cerré los ojos y disfruté el frío en mis labios, pero te confieso que lo único que deseaba saborear era tu boca. Imaginaba que sería más dulce que aquello que se derretía en mi lengua.
Quisiera haber podido vencer mi mente, acercarme y simplemente fundirme en tus labios... el beso, ese beso... quedó pendiente.
14 agosto, 2017
21 marzo, 2017
COMPARTIENDO HISTORIAS
He decidido compilar algunas de las historias que a través de mucho tiempo he escrito, con la intención de
llevar a los lectores por un viaje hacia la fantasía, hacia el placer, con el
deseo de compartir las emociones y locura, que ellas me produjeron mientras
surgían de esta loca cabeza. Quizá algunas de ellas las encuentren fuera de la
realidad, algunas de ellas lo son, otras, se las dejo para que lo descubran.
No
es mi intención, de ninguna forma, ofender a nadie con estos escritos, los
cuales, advierto desde ya, que pueden llegar a ser explícitos, otros no tanto,
pero en su mayoría lo son. Por lo que le recomiendo al lector, que si está
dispuesto a sumergirse en un mar de palabras llenas de fantasía, placer, sexo, dolor,
deseo y hasta algo de pornografía, continúe leyendo, pero si no es así, le
sugiero detenerse y cambiar de lectura.
¡Espero que les gusten y sobre todo, que las disfruten!
Con amor,
kitty bell
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

