He visto esta hoja en blanco durante varios días... no he podido ni concentrarme en la idea que tengo, quisiera decir tantas cosas. No salió nada, o todo, como lo esperaba. Tal vez como ninguno lo esperaba. Las complicaciones, los secretos... demasiado se calló.
No se trata sólo de una relación que se esfumó... hubo tanto que se perdió en el camino. Un amigo, alguien con quien las pláticas podían ser interminables, así como los silencios, sin que, por la falta de palabras se hicieran incómodos. Podía pasar el tiempo y, aún sin palabras, la presencia era suficiente.
Sí, hubo problemas, malos entendidos, ¿qué relación no los tiene? Pero creo que todo tenía solución, por lo menos eso creí. Pero parece que te faltó algo... o demasiado. Quizá la ausencia de aquello que esperabas fue lo que hizo que la distancia, estando lado a lado, se convirtiera en un abismo. Quizá eso te hizo buscar en otros horizontes. Un cazador, siempre será cazador, con su instinto, su deseo de atrapar una presa.
Se fue el amigo... aquél con el cual las risas y lágrimas, podían brotar sin censura. El cómplice de tantas y tantas locuras, esas ideas que, a veces, superaban la realidad. Sin embargo, cada palabra, cada fantasía, lograba provocar algo en nosotros. Eso es lo que creí por mucho tiempo.
Se fue el Amo... aquél al que me sometí, al que me entregué de cuerpo y alma, con la mente, con todo mi ser. Con quien aprendí quién era yo. El que me brindó una visión diferente de los límites, de las relaciones, del amor. Sí, del amor, porque eso es lo que sentí, lo que viví a su lado.
Se fue la pareja... lo que es una verdadera pareja, en toda la extensión de la palabra. No esa de 10-4, sino con quien hacer planes, aquella persona en la que deposité mi confianza, a quien admiraba y respetaba. Aquel compañero que pensé estaría caminando, lado a lado, conmigo en el futuro. Con quien creía había formado metas y proyectos... sólo fue la ilusión.
Tanto se perdió, tanto se quedó en el ayer. Sin entender por qué... o quizá la pregunta más adecuada sea ¿para qué... para qué sucedió todo como fue?
Tanta ironía. Un ir y venir desconcertante. Puedo decir que hasta bizarro. Quizá esto no lo comprendas, pero así fue, algo bizarro, que quizá sólo se podría creer si fuera un guión escrito de alguna película de Hollywood. Así de extraño. Sin realmente comprender el sentido de las cosas como se dieron, o tal vez deba decir, sin querer ver el sentido de las cosas. Un juego peligroso que terminó por consumirnos. Cada uno con su parte. ¿Cómo pedir algo que no se estaba dando? Tal vez todo esto sea incomprensible para ti... tal vez sepa perfectamente de lo que se trata. A decir verdad no lo sé... pero, definitivamente ambos incumplimos.
Hoy alguien me preguntó qué es la "infidelidad"... sin pensarlo dos veces di mi respuesta: es cuando se quebranta un compromiso, puede ser en cualquier ámbito, no sólo el de pareja. Creo que la peor, si es que se pudiera poner una escala, es cuando se violenta a uno mismo. Rompiendo ese compromiso propio, saltándose los valores que tenemos como seres. En fin... me hizo pensar la pregunta. No sólo se hace en contra de alguien más, sino que, al romper un compromiso, se comete la falta con uno mismo. Haciendo que la falta sea más dolorosa. Ninguno somos capaces de lanzar la primera piedra, ambos tenemos nuestra historia.
Hay un vacío, un enorme vacío. Esperanzas... sueños rotos. Que ni los torrentes salados de mis ojos han logrado borrar, ni reparar. Pues son de esas emociones que calan, calan muy hondo. Habiendo dejado huella profunda. Eso es lo que dejó tu paso por mi vida, una huella profunda como un gigantesco surco que penetró hasta el alma. Alma que ahora se encuentra partida... echa trizas.
Tú sabes lo que eras, lo que significabas. Y todo quedó hecho jirones. Me sigo preguntando cómo es que pasó todo esto... por qué se llegó hasta este punto... pero aún sigo sin respuesta.
A veces veo tu nombre... sólo por buscar la manera de sentirte cerca pero, lo único que consigo es volver a percibir la distancia, el olvido... el frío. Sin poder hacer nada. No está en mí, ya no. Dije y pedí, ofrecí y nada fue suficiente. Cada vez que cedía, tú dabas un paso atrás. Todo lo que me queda pensar es que, efectivamente había mucho más que no se dijo, muchos sentimientos que, quizá no era yo quien los provocaba. Tal vez ahora encuentres, o ya hayas encontrado eso que te hizo falta, lo que no supe darte, lo que me faltó por entregar... no lo sé. Anhelo pensar que no, al mismo tiempo que deseo, de corazón, que verdaderamente encuentres lo que buscas.
Me haces falta, no lo puedo negar, pero no puedo obligar nada, no quiero que sea así. Te extraño. Las noches son largas, frías. A veces sueño que me abrazas, sintiendo tu pecho en mi espalda. Al buscarte, sólo está ese espacio frío... vacío. Contraigo el cuerpo, en posición fetal, para abrazar mis piernas, para sentir algo de calor, mientras algunas lágrimas ruedan por las mejillas.
Ya pasará... tiene que pasar...
Todo lo que deseo es que seas absolutamente feliz y pleno.
Con amor,
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